Jimenita Lindo en segmento ESCAPE de El Comercio

Publicado: agosto 22, 2008 | Categoría: Diario | Tags

Jimenita Lindo Mercioco

La bella Jimenita Lindo, caserita de esta habitación una, otra y otra vez (Jime ¿cuándo te das otra vueltita?) es la portada de la nueva revista ESCAPE del rico Mercioco:

Leí­ que te interesa mucho escribir…
Lo hago desde nií±a y tengo diarios desde los 12 aí±os. Escribo reflexiones, cosas que pienso. Es un hábito que se ha generado en mí­ desde nií±a.

Por eso ahora lo plasmas en tu blog.
Abrí­ el blog casi por curiosidad porque me pareció tan fácil y estuve algunos dí­as sin escribir hasta que empecé. Como escribir es un ejercicio, descubrí­ que mientras más escribes todo fluye más rápido.

Escribiste un corto también…
Hace dos aí±os escribí­ un corto con un amigo. Lo hemos mandado a algunos festivales. Se llama “Miel” y lo estrenamos hace poco. Es bastante autobiográfico porque es la historia de una mujer que regresa a Lima después de haber estado muchos aí±os fuera con su pareja y se encierra en un hotel hasta que se encuentra con su hermana y empiezan a fluir sus emociones.

Imagino que también habrás pensado en un largometraje.
De hecho cuando uno escribe un corto se proyecta escribir un largo en algún momento. A veces digo: me falta disciplina, pero si la tengo para otras cosas, ¿por qué no? No cierro esa puerta para nada.

Se viene otra pelí­cula y una obra…
Sí­, “Vidas paralelas”, en donde hago de terrorista y me interpongo entre dos amigos: Renzo Schuller y í“scar López Arias; también estoy con los ensayos de “Kabul”, una obra dirigida por Juan Carlos Fisher que estrenaremos en octubre y estoy pensando reponer “Escrito por una gallina”, una performance de improvisación que hicimos hace poco con Guillermo Castrillón.

Cheka la entrevista completa. Los dejo con el trailer de Vidas Paralelas, gracias a Cinencuentro:

PD: Estoy tratando de conseguir una imagen de la portada de la revista Caras, donde Jime también ha aparecido. Lamentablemente la revista no cuenta con una página web. Increí­ble, no?