Por qué no me gustó el concierto de Bjork

Publicado: noviembre 18, 2007 | Categoría: Diario | Tags

Bjork

¡Qué estás hablando, LC, si estuvo increiiiiiiiiiible!, me dicen todos, toditos, toditititos a los que les respondo con un «paja» ante la ya clásica pregunta que recorre cafés, bares y conversaciones por messenger, ¿Qué te pareció el concierto de Bjork?, y que tiene, al parecer, una respuesta única, inamovible, casi dictatorial: ¡El concierto estuvo increible!.

A mi, en lo personal, no me pareció un concierto increible. Me pareció un concierto promedio (y mientras lees esto, tú y muchas otras personas, seguramente, están lanzando frente al monitor frases como Qué está hablando este huevón, LC no sabe nada, Se me cayó este pata, y decenas de actitudes similares).

Es cierto, no soy un gran conocedor de música, a pesar que me gusta mucho y la escucho todo el dí­a desde que tengo uso de razón. No creo que sea necesario, tampoco, ser una eminencia musical ni un experto para emitir una opinión. El concierto de Bjork me pareció un concierto frí­o, sin alma, y no por el público, que estaba absolutamente enganchado y procesaba, como anfetaminas, todos y cada uno de los repetitivos (y bastante efectivos) ¡Muchas grrrrrrrrrrracias! de la islandesa.

Me pareció que Bjork no estaba presente. Claro, de hecho, fí­sicamente lo estaba, pero no sentí­ que todos los cantos, gritos y saltos que pegaba los estaba disfrutando realmente. Y que detenga el concierto, únicamente, para pedir «un favorcito», solicitando a la gente que baje las cámaras porque «esto no es un CD, es un concierto en vivo», me pareció poco modesto de su parte. ¿Qué tiene de malo llevarse un recuerdito? En épocas donde muy pronto los llaveros tendrán cámara de fotos, ¿no es un poco mucho pedir que no se tomen fotografí­as? Y sobre aquello de «esto no es un CD», vaya, claro, es un concierto, ¿pero un concierto no se caracteriza, principalmente, por la comunicación que pueda tener un artista con su público? Es que seguro quiere que te comuniques con ella a través de su música, de su arte, no de palabras, me comentó una amiga, abogada ad-honorem de Bjork en el Perú, que, casi, colocaba como participación los ¡Muchas grrrrrrrrrrracias! y el predispuesto llanto orgásmico del público como respuesta.

Fuera de la performance de la artista, y hablando estrictamente de la presentación del concierto, el sonido no fue el mejor (a Chris Corsano, percusionista que tuve la oportunidad de ver el dí­a anterior, no se le escuchaba nada, al menos en el sector donde yo me encontraba -que, irónicamente, era el VIP-) y muchos otros amigos que han estado en las secciones Preferencial o General me dijeron que todo muy bonito pero que no podí­an ver nada, salvo por una pantallita que colocaron, muy apropiádamente, en el sector de costo más económico.

Claro, El Comercio comenta, en portada, que fue un concierto «hipnótico», y ahora muchos dicen si hasta El Comercio lo dice, debe ser verdad. Claro, debe ser verdad.

Abrazos para todos

LC