La chalina de la esperanza
La fotógrafa Marina García Burgos (@marinagb) y la periodista Paola Ugaz (@larryportera) han tenido una idea: invitar a las mujeres de Ayacucho víctimas de la desaparición de un ser querido a raiz de la guerra interna a tejer pequeí±as «pastillas» que juntas formarán una enorme chalina que será convertida en una pieza artística de museo. La habitación de henry spencer.
Tejiendo esperanza
Un cuarto de siglo después de que las mujeres y hombres de Ayacucho salieran a las calles y tocaran las puertas de los cuarteles en busca de sus seres queridos, detenidos primero y desaparecidos después por las Fuerzas Armadas: no terminan de encontrar las respuestas a las miles de preguntas que los acompaí±a cada noche al acostarse: quienes serán los que se los llevaron, porque me sucedió a mí y a donde puedo ir a rezarle a mi ser querido que se encuentra desaparecido.
Al tejer pensando, recordando, llorando y creando la âpastillaâ de lana a su ser querido, se intenta, quizás por unas horas, acallar ese dolor que se encuentra dentro de los corazones de los familiares desde el día en que desapareció su familiar y dejar un vestigio para que el país conozca de su vacío.
Cada âpastillaâ tejida por estos hombres y mujeres formará parte de una chalina inmensa y que será convertida en una pieza artística de museo por la fotógrafa Marina García Burgos y la periodista Paola Ugaz, en homenaje permanente a esos peruanos que nunca serán encontrados en las mas de 4.600 fosas en todo Perú.
Así también se espera que Perú sea reconocido a nivel mundial como el segundo país con mayor número de desaparecidos en América Latina después de Guatemala, cerca de 15 mil personas, en su mayoría con el quechua con lengua materna.
El paso siguiente y a modo de reparación simbólica busca lograr la formación de una microempresa de tejido exitosa que emplee a las mujeres y hombres que fueron víctimas de la guerra interna que sacudió a Perú entre 1980 y 2000, y que exporte a Europa y a Estados Unidos, tejidos para nií±os de 0 a 12 aí±os.
Es tiempo de memorias, pero también es el tiempo de la esperanza y creemos que la esperanza la podemos lograr a través del milenario arte del tejido andino, quizás el lenguaje no descubierto aún de los antiguos peruanos.



